Parque Nacional UNINPAHU

¿Y la seguridad?

Bogotá. Cemento y piedra. Enormes estructuras que combinan con el ajetreado ritmo de la capital. Allí se encuentra entre las calles 36 y 39 y carreras 5ª. y 7ª, uno de los lugares escogidos por bogotanos y extranjeros para practicar actividades recreativas y/o turísticas: el Parque Nacional Enrique Olaya Herrera, adornado por monumentos ocultos entre árboles y senderos que cuentan la historia de esos caminos transitados desde 1934.

A pesar de su natural belleza, es un lugar donde la inseguridad reina. Las cifras para enero del 2017 indican un incremento en los robos registrados en el sector, y aunque la Alcaldía de Bogotá dispuso desde el pasado marzo, 1.200 policías el área metropolitana, los vecinos también han decidido crear brigadas de seguridad para combatir este mal.

El Parque limita con los Cerros Orientales que ocultan más de 110 quebradas con acceso restringido por las autoridades locales y por la policía del cuadrante, esto se debe falta de cultura ciudadana de visitantes y empresas de turismo que sobrevendían cupos, por lo que contaminación empezó a ser la protagonista de los recorridos.

Sin duda y a pesar de la inseguridad, este seguirá siendo punto de encuentro para los amantes del deporte, fotógrafos, deportistas y oficinistas, pues el Olaya Herrera es un escenario que cautiva.

Camilo Andrés Caro
Estudiante de Comunicación Social – Periodismo

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